X

Recomendación: Ted (2012) Dir. Seth MacFarlane

Ficha técnica de la película | Título original: Idem Año: 2012 Duración: 106 min País: Estados Unidos Director: Seth MacFarlane Guión: Seth MacFarlane y Alec Sulkin Elenco: Mark Wahlberg, Mila Kunis, Seth MacFarlane (voz), Giovanni Ribisi, Jessica Barth, Patrick Stewart (voz), Joel McHale y elenco.

Peluche de familia

El primer largometraje de Seth MacFarlane firmando como director, como es de esperar, desborda incorreción politica, dialéctica humoristica, absurdo y escatología. La novedad aquí yace en que la película es una suerte de exploración del director acerca de la amistad masculina, su relación con la madurez y su importancia a través del tiempo – como Stewie y Brian en Family Guy (1999-)-.

Aquí, John (Mark Wahlberg) tiene como mejor amigo a Ted, un oso de peluche que habla gracias a un deseo cumplido en Navidad. Dicha amistad será puesta a prueba cuando la novia de John, Lori (Mila Kunis), le pida compromiso y madurez.

El principal desafío de MacFarlane pasaba por narrar una historia en la que el humor fuera un complemento y no un fin (como en Family Guy), y sobre todo no caer en el pecado en el que caen la mayor parte de los creadores que pasan del lenguaje televisivo al cinematográfico: hacer una película que luzca como un capítulo estirado.

Y si bien por momentos se queda sin recursos y cae en el fallido anterior, Ted termina siendo una historia mínima, una comedia lineal con buenas intenciones y excelentes gags que, al igual que Family Guy -y a diferencia de Los Simpsons-, sólo intenta satirizar lugares comunes del ideario social. Una especie de Seinfeld desatado.

Sin embargo, la virtud esencial de MacFarlane es que conoce sus límites, sabe que su pericia no es la narrativa ni la técnica. Intuye a la perfección que su lugar es dentro del gag cínico y ofensivo -aunque aquí baje un par de revoluciones con intenciones de abarcar mas público-. Y aunque se vislumbre alguna bajada de línea sobre la despenalización de la marihuana, McFarlane no trata de ser un revulsivo, y esa autoconsciencia de los límites propios y ajenos (el público que lo sigue) se agradece, porque es dentro de éstos que Ted nos da todo lo que tiene.

Por Pablo S. Pons

Pablo Sebastián Pons: Periodista. Colaborador en las secciones Crítica de Cine y Crítica de Series
Posteos relacionados